EL PARADIGMA DEL CAPARAZÓN

"Barreras y prejuicios a la hora de CONTRATAR"

Esta de más decir que significa paradigma o caparazón, puesto que al ver solo la imagen ya podemos tener una idea de para donde va el desarrollo de este épico título. Por lo tanto, dejaremos a un lado esas definiciones para evocarnos de lleno a lo que vamos. Pero, ¿A dónde vamos?… Vamos a ese mundo escalofriante, donde el estómago se comprime y tu cerebro está atento de los gestos, palabras, respiración y de tus movimientos, con el objetivo de ayudarte a no cometer ningún error. Porque si cometes un error aunque sea el más mínimo, el puesto de trabajo o el negocio no será tuyo…

¡PAMPLINAS!… ¿Hasta cuando soportarás esas molestias en tu cuerpo, de tensión en el cuello, nervios estirados hasta el extremo y por sobre todo, hasta cuando con la idea de tener que tratar de provocar una buena impresión? Si está bien que sea una persona con experiencia, pero también es, un ser humano y PUNTO.

Recuerdas ¿cuántas veces te sentiste de esa manera o cuantas veces te sientes en el día así?… Si sigues en esa posición de tener que aguantar eso a diario, es mejor qué termines ese infierno de una vez y comienza a: RESPETARTE.

Muchos, no todos, pero muchos suelen responsabilizar a otros de como estas, como te sientes o como sueles construir una escena de como te hablarán o no… Deja eso de lado y comienza de una vez por todas a ser tu mismo. Un traje caro no hará la diferencia. Una camioneta del año tampoco. Menos tu estilo de hablar un idioma. Lo que sí hace la diferencia, es tu esencia personal, tus ganas de hacer las cosas bien, tu proyección de confianza hacia el resto, o sea, TU VERDADERA FORMA DE SER.

Claramente, hemos visto como han discriminado a personas por su vestimenta y anda tú cuantas cosas más. Pero no por eso, te pasará a ti. El foco de todo es alejarte de ese tipo de prejuicios que no dan oportunidad a otros, si no a un círculo circular circuloso y que jamás se salen de ese círculo circulero. Debes buscar lo que te hace bien.

Sin embargo, el modelo ideal de trabajador, cliente o dueño de empresa, ya no existe. En realidad jamás a existido. Lo que siempre ha existido es un mundo con seres humanos que necesitan trabajar, vender, comprar y ser felices de acuerdo a como quieren serlo. Y desde ahí nace todo. Nace la posibilidad de pertenecer a un lugar donde te respeten por lo que eres, por poca o mucha experiencia, por poca edad y mucha edad, o por tan solo porque tú lo vales.

Por lo tanto, lo importante no son los zapatos al momento de negociar, lo importante es estar descalzo de alma, para proyectar transparencia, sinceridad y ganas de demostrar que puedes. El mostrarnos como somos y con respeto, no significa ser los mejores y menos ser el crack en lo que haces. Solo entregas lo más valioso de tu persona: TU ESENCIA…

Ahora, si el receptor no esta de acuerdo como eres. Bueno, respétalo y aléjate. Mientras tanto, persevera en encontrar muy pronto lo que tanto deseas. Porque las empresas y el mundo, necesitan más: SERES HUMANOS.